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Elecciones Municipales y Departamentales 2010

Nuevo régimen y traspié electoral del MAS

 

Este domingo 4 de abril se realizaron en Bolivia las elecciones para elegir gobernadores y asambleístas departamentales, alcaldes y concejales y autoridades autónomas originarias. Además de elegirse acaldes y concejales para los 337 municipios del país, por primera vez se eligieron gobernadores y asambleístas departamentales mediante sufragio universal para cada uno de los 9 departamentos. También se eligieron representantes de las regiones con autonomía indígena a las asambleas departamentales ’mediante usos y costumbres’ dando lugar al nuevo ’estado autonómico’ como establece la nueva Constitución Política del Estado.

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Sumas que restan

En un sorpresivo final, aunque el MAS de Evo Morales se consolidó como la única fuerza política nacional y conquistó nuevas gobernaciones, solo logró hacerse con tres de las diez principales alcaldías del país: Cochabamba (44,9 % de los votos), Cobija (54,9 %), y El Alto (38,8 %). Mientras, diferentes caudillos regionales se impusieron en el resto. El Movimiento Sin Miedo (MSM) del actual alcalde paceño Juan del Granado, ex aliado del gobierno, se hizo con las alcaldías de La Paz con el 46,3 %, para “Lucho” Revilla, y Oruro con el 39,0 % para la periodista Rocío Pimentel. Otro caudillo opositor moderado y actual alcalde de Potosí, René Joaquino, fue reelegido por Alianza Social con el 52,8 %. En Sucre la agrupación PAIS del opositor Jaime Barrón, ex-rector de la universidad San Javier, obtuvo la alcaldía con el 47,2 %. En Tarija fue reelecto el opositor Oscar Montes de la agrupación UNIR con el 51,2 %. Percy Fernández, opositor autonomista, también obtuvo la reelección a la alcaldía de Santa Cruz con el 53,8% y en Trinidad fue reelegido el ex ADN Moises Shiriqui con el 40,4 %, y será alcalde por tercera vez.

El MAS ganó las gobernaciones de Chuquisaca (47,1 %), La Paz (48,9 %), Cochabamba (53,1 %), Oruro (52,5 %) y Potosí (54,4 %). Si bien logró sumar votos en el Oriente, en Santa Cruz, Tarija y Beni no pudo sacar del camino a los principales referentes de la oposición burguesa: Rubén Costas (58,7 %), Mario Cosío (54,0 %), y Ernesto Suárez (47,4 %) respectivamente, que pasaron a ser gobernadores. La gobernación del departamento de Pando (intervenida militarmente) está en disputa aún, voto a voto. En Beni la ex Miss Bolivia Jesica Jordán, candidata del MAS formada en “Producciones Gloria” reclama fraude.

En general el MÁS descendió en la cantidad de votos que obtuvo a gobernadores, comparados con el arrollador triunfo que obtuvieron o Evo Morales en las presidenciales de diciembre pasado. Aunque ahora sumaria tres nuevas gobernaciones si contamos Pando, no se trata solo de sumas y restas, o como dijera Evo, “en las elecciones es como a los cachos, se anota lo que se ve”. Además de no poder ganar en siete de las diez principales ciudades del país, perdió municipios políticamente importantes como Achacachi, Apolo, Pucarani y Sorata en La Paz, Uncía y Llallagua en Potosí, Quillacollo en Cochabamba, o los combativos Plan Tres Mil y Montero en Santa Cruz. A esto hay que sumar la ’casi’ perdida de El Alto, con el burócrata de la COR, Edgar Patana que no logró superar el 40%, ¡y pensar que los alteños le dieron al MAS nueve de cada diez votos en diciembre pasado!

Aún así, este resultado electoral vuelve a confirmar al MAS como el único partido de alcance nacional, que en diciembre de 2009 conquistó la mayoría de la asamblea nacional, y ahora la mayoría de las gobernaciones, mientras que los caudillos de la derecha si bien se mantienen en sus regiones no tienen muchas posibilidades de extensión.

Nuevos actores en la transición al nuevo régimen

En estas elecciones se ha elegido a los nuevos actores políticos que encararán la construcción del nuevo ordenamiento político y estatal del “Estado Plurinacional de Bolivia”. Si bien este régimen ya está delineado en la CPE, falta aun redactar y aprobar muchas leyes y sus reglamentos, además de elegir a los miembros de la Corte Suprema. Aunque el MAS tiene la mayoría en la Asamblea Legislativa, el resultado de esta elección pone límites a sus ambiciones de obtener un control absoluto sobre toda la institucionalidad nacional, departamental y municipal. Ya no se juega en la misma cancha del primer mandato de Evo, donde el viejo régimen de la democracia pactada agonizaba, el MAS se esforzaba por contener a las masas en el occidente, mientras la derecha atrincherada en el oriente agro industrial no perdía oportunidad de desestabilizar. Hoy el Estado y el régimen burgués se han reforzado, recobrado legitimidad y reconocimiento internacional. Es una nueva cancha, donde el MAS debe atenerse a sus propias reglas.

Hay que anotar el surgimiento de MSM como partido de centroizquierda, basado en la ’buena gestión’ municipal de La Paz, tomando distancia del MAS, del que fue su principal aliado durante toda la primer gestión de Evo. Además de ganar las dos plazas fuertes del Altiplano, las alcaldías de Oruro y La Paz, obtuvo también una importante proyección en varios departamentos, logrando presencia, según declaraciones de Juan del Granado, en más de 90 alcaldías de las 337 de todo el país. Es para anotar también la aparición de una nueva figura de la política burguesa en El Alto, Soledad Chapetón (UN), quien obtuvo más del 30% de los votos. Unidad Nacional, del empresario del cemento Doria Medina aparece como un actor importante del nuevo escenario, pues tiene concejales ’clave’ como el de La Paz y podría desempatar frente a los cinco del MSM y los cinco del MAS. UN también obtuvo la mitad de los asambleístas departamentales de Cochabamba, lo que le complica la gobernabilidad al MAS en el valle. Con ’La Sole’ en El Alto, UN logro tres concejales que sumados a los tres del MSM forman la mayoría (el MAS queda con cinco) del consejo edil de la ciudad con mayor ritmo de crecimiento del país y el símbolo de Octubre de 2003. Patana tendrá minoría en el consejo edil. En el altiplano, el MPS de Lino Vilca se quedó con Achacachi y otros municipios. Vilca es un ex diputado del MAS que supo aprovechar la torpezas del IPSP y obtuvo más del 5 % a nivel departamental. Finalmente, Acción Democrática Nacionalista del ex dictador Banzer (sostén del extinto PODEMOS de Tuto Quiroga), terminó de hundirse y su candidato a alcalde solicitando asilo político en Perú. Esta elección, la séptima consulta electoral en 5 años, comienza a mostrar los contornos de un nuevo sistema de fuerzas políticas, donde el MAS es el más fuerte partido nacional, y se forma un campo de “centro”, con el MSM y UN, entre otros agrupamientos menores, y la derecha autonomista mantiene sus “plazas fuertes” en el Oriente, aunque sin contar con una expresión política unificada a nivel nacional.

Los “Movimientos Sociales”, su relación con el gobierno y el resultado de las elecciones

En las ciudades claves donde el MAS no logró ganar, influyó el giro que emprendió luego del triunfo de diciembre último y que se tradujo en una arremetida judicial-policial contra la derecha “dura”, varios de cuyos representantes huyeron en desbandada a buscar asilo político al exterior, como Manfred Reyes Villa y “Pepelucho” Paredes. También se transformó en el arma de campaña de los candidatos masistas, como Torrico que amenazó con llevar a la cárcel a Juan del Granado para apoyar a Elizabet Salguero (Candidata a alcaldesa por La Paz que termino segunda con 34%), y Patana amenazando con encarcelar a Mamani, ex ministro del MAS y ex dirigente de la FEJUVE El Alto que esta vez fue candidato a alcalde alteño por el MSM. Este factor, que tanto analistas como gente de la calle coinciden en afirmar, contribuyó a que importantes franjas de las clases medias urbanas buscaran el “equilibrio” votando a la oposición (El lunes mismo, un día después de los comicios, el gobierno detuvo a tres supuestos involucrados en el caso Rosza, y el miércoles dicto la prisión para otros seis, entre ellos, el hermano del prefecto gobernador electo por Santa Cruz, Rubén Costas, bajo acusación de colaborar con el terrorismo). Sin embargo, en los municipios y alcaldías emblemáticas como Achacachi del altiplano o el Plan Tres Mil en Santa Cruz, lo que primó fue el alejamiento del MAS y su aparato de los “movimientos sociales”, tal como nos contara en Palabra Obrera 39 nuestro compañero Elvio Mamani, el MAS violentó en las comunidades, los mismos usos y costumbres que dice defender en la CPE cuando los burócratas del MAS impusieron los candidatos a las organizaciones de base, sindicatos y comunidades, que expresaron mediante el voto el repudio a los métodos antidemocráticos del aparato masista y no a Evo como figura ni a su gestión de gobierno. Edgar Patana, por ejemplo, sufrió un duro revés en plena campaña, cuando quiso engañar a la poderosa Federación de Padres de Familia, llevándolos a un acto proselitista para promover a ’Patana Alcalde’ diciendo que era un acto de lucha por otras reivindicaciones. Los padres de familia se dieron cuenta de la manipulación y enojados destrozaron el escenario que habían montado los torpes burócratas de la COR.

El MAS abandonó el discurso del ’mandar obedeciendo’ que obligaba a Evo a mantener, aunque sea en la forma, la relación con los Movimientos Sociales, montando esos congresos-shows en Cochabamba para ’escuchar a las bases’. Ahora, subidos al caballo del 64% de diciembre, el MAS en su giro semi-bonapartista y alejado de su propia base social, abrió lugar a todo tipo de arribistas pequeñoburgueses, burócratas sindicales y otros apoyados por el aparato, pero repudiados y mal vistos en las bases. Muchos masistas intentan proteger al Evo de los “errores” del aparato del MAS con el argumento de que es el ’entorno’ el que desvía al Evo de su cauce, pero en esta elección fue el mismo Evo que hizo campaña por cada uno de sus candidatos. Por ejemplo, a Edgar Patana le montaron un acto masivo en plena Ceja de El Alto, movilizando obligadamente a los funcionarios públicos al mejor estilo de los viejos partidos. El argumento del “entorno” era más creíble en el mandato anterior, cuando estaba sometido a las presiones de los movimientos sociales y tenían que lidiar con ellos les gustara o no.

El MAS en su función de Frente Popular, cumplió gran parte de su misión - contener y desviar al movimiento de masas para salvar al estado burgués y a la democracia burguesa, basándose para esto en la conquista democrática formal que significa ’incluir’ al indio en la administración política del nuevo Estado (burgués) Plurinacional de Bolivia. Hoy, en el marco del nuevo régimen, la crisis del MAS es la de un partido ’basado en los movimientos sociales’ que choca con contradicciones en su intento de transformarse en un partido “normal” del régimen.

Final con plaza vacía

Si algo tuvo de nuevo estas elecciones, fue que en un “final de película”, la televisión mostraba a la oposición festejando en las principales plazas del país, mientras el Evo salía a las 22:30 luego de suspender los festejos paceños, a dar un discurso gris en palacio, acompañado de Patana, Salguero y Choquehuanca, afuera, la plaza vacía.

Proyecto ausente

Lamentablemente, en estas elecciones donde hubo boletas para todos los gustos, la opción obrera y socialista, la opción de la independencia de clase y la alianza obrera, campesina, indígena y popular, la opción de la lucha por el salario, la defensa de las conquistas obreras y populares y la expulsión de las transnacionales estuvo ausente. Mientras la COB y la mayoría de las direcciones sindicales se enfeudaron al gobierno y su estrategia de colaboración de clases con la burguesía, siendo enemigos de que surgiera cualquier alternativa de independencia de clases que presentara candidatos obreros y socialistas, corrientes como el POR, le hicieron el juego a la burocracia con su viejo argumento de que cualquier participación electoral es “traición”, negándose a utilizar las elecciones como una tribuna al servicio de la movilización y organización política independiente de los trabajadores, cuestión crucial que, pese a los sectarios, sigue siendo una tarea crucial en Bolivia.

David Dias

La Fracción Trotskista - Cuarta Internacional está conformada por el PTS (Partido de Trabajadores por el Socialismo) de Argentina, la LTS-CC (Liga de Trabajadores por el Socialismo - Contra Corriente) de México, la LOR-CI (Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional) de Bolivia, LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil, Clase contra Clase de Chile, LTS (Liga de Trabajadores por el Socialismo) de Venezuela,
LRS (Liga de la Revolución Socialista) de Costa Rica y Clase contra Clase del Estado Español.