(Declaracion impresa y repartida por miles el 1° de Mayo en La Paz)
En nuestro país ha comenzado una creciente protesta obrera encabezada por los trabajadores fabriles y acompañada por los trabajadores de Magisterio y Salud, para rechazar el Código de Trabajo pro patronal propuesto por el gobierno y para exigir un aumento salarial del 12,5%. Diferente a los anteriores 1 de mayo, este año el gobierno, que empieza a sentir el peso de haber perdido las elecciones municipales en la mayoría de las ciudades principales, no tiene más para ofrecer que un miserable 5% de aumento cuando la inflación ya se comió más del 10% del salario y aumenta día a día la carestía de la vida. Ha comenzado una verdadera rebelión fabril en defensa del salario y contra la explotación y la prepotencia empresarial. Rebelión que se expresó con movilizaciones combativas en las calles de La Paz y en las huelgas espontaneas por salario y condiciones dignas de trabajo en las fábricas. Ya no alcanza la demagogia y las promesas del gobierno, ni el terror patronal en los talleres y fabricas para detener a los obreros.
Cada vez son más los trabajadores de base que empiezan a percibir que el problema está en el gobierno y en su política de pactos con el empresariado y las trasnacionales y en los dirigentes que son cómplices de esta situación.
En más de cuatro años de gobierno del MAS, poco ha cambiado para los miles de trabajadores que en las fabricas siguen soportando la misma explotación, la misma prepotencia patronal, los mismos bajos salarios que con anteriores gobiernos. En los días previos a este 1° Mayo hemos visto por televisión como los ministros del MAS, Delgadillo, Arce y Aguilar salen a defender las ganancias capitalistas y a justificar porque los burgueses explotadores como Doria Medina, Eduardo Bracamonte, o Iberkleid solo deben aumentar un 5%. El gabinete en pleno con García Linera a la cabeza, salió a defender los intereses empresariales, justificando, al igual que los anteriores gobiernos, la “imposibilidad” de brindar un salario que cubra las necesidades de la canasta familiar
NECESITAMOS UN PARO NACIONAL DE 24 hs.
Mientras la movilizaciones de magisterio urbano y rural y de salud se radicalizan, los fabriles en su ampliado de emergencia del jueves plantearon impulsar huelgas parciales y bloqueos de caminos en las zonas fabriles coordinadas por los sindicatos de base para imponer la demanda de aumento salarial del 12,5%, el rechazo al Código de Trabajo, y exigiendo la Ley de Pensiones con jubilación a los 55 años. Por eso el Comité Ejecutivo de la COB para lavarse la cara, ha declarado en forma demagógica burocrática e irresponsable el paro de 24 horas para el martes 4 de mayo.
Los trabajadores fabriles, los mineros, los de servicios, los de magisterio y los de salud, necesitamos preparar un gran paro nacional de 24 hrs. por el salario y todas nuestras demandas, que muestre la fuerza de los trabajadores en todo el país, que muestre que podemos paralizar las ganancias de los capitalistas. Un paro nacional discutido, organizado y garantizado por asambleas en los lugares de trabajo, que garantice la unidad de todos los asalariados, empezando por mineros y fabriles. Un paro nacional para unir a los trabajadores del campo y la ciudad. Un paro nacional para repudiar la política de pactos y acuerdos con el empresariado.
¡IMPONGAMOS YA EL CONGRESO DE LA COB!
Mientras los trabajadores salimos a las calles a defender nuestros intereses, Pedro Montes y el ejecutivo de la COB hace años que son portadores de la política gubernamental, y a cambio de sus prebendas sacrifican el salario obrero y pisotean la democracia sindical. Por eso se han negado a convocar al congreso de la COB. Por eso Edgar Patana pisoteo cualquier intento de organización independiente de los trabajadores alteños. Por eso en las minas y fábricas se niegan a convocar a asambleas. Por eso en Santa Mónica Cotton (Sta Cruz) exigieron a los trabajadores terminar con la toma de fábrica. Porque quieren atornillarse a sus cargos sostenidos por el gobierno.
Por eso, para que avance la rebelión fabril, para que magisterio y salud no peleen solos, para que los mineros vuelvan a jugar un papel protagónico, para pelear por el salario, el trabajo y también por los derechos postergados de las comunidades campesinas e indígenas, para que San Cristóbal no saquee nuestros recursos naturales, para apoyar a los comunarios de Nor Lipez, para apoyar y lograr la unidad entre los trabajadores de San Aurelio y los Sin Lote, es necesario expulsar de nuestras filas a los dirigentes corrompidos y burocratizados que hay en la COB y en la mayoría de las federaciones.
La marcha fabril frente a la COB con dinamita en mano el pasado jueves 29 de abril exigiendo congreso de la COB, al grito de ¡Fuera Pedro Montes traidor! es el primer paso a seguir. Necesitamos imponer un Congreso de la COB que sea verdaderamente democrático, en el que participen todos aquellos sectores que han venido luchando y los miles de trabajadores que aun hoy no están representados en los estatutos. Necesitamos un verdadero congreso democrático, basado en delegados elegidos en asamblea y que expresen el verdadero sentir de miles de trabajadoras y trabajadores de base.
Esta es la mejor forma de organizar la lucha obrera campesina y popular para pelear en forma unitaria por todas nuestras demandas, en el camino de recuperar la independencia de clase, es decir, la organización y lucha de los trabajadores en forma independiente de los empresarios, el estado y el gobierno.
¡POR UN 1° DE MAYO ANTI-PATRONAL Y ANTI-IMPERILISTA!
Desde la Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional (LOR-CI), llamamos a los trabajadores de vanguardia, a los que luchan contra los empresarios y se enfrentan a los dirigentes corrompidos y serviles al gobierno a poner en pie una alternativa política de los trabajadores contra la burguesía y el imperialismo. Un partido de trabajadores que luche por la alianza obrera, campesina y popular para conquistar una Bolivia obrera y socialista, única forma de terminar con la explotación capitalista y la opresión nacional y racial a la que son sometidos los pueblos originarios.
La Paz, 30 de abril de 2010.