
El conflicto desatado en rechazo al aumento salarial del gobierno del 5% tuvo como vanguardia de la lucha no solo a los trabajadores fabriles sino también a los compañeros del magisterio urbano y rural. La decisión de los maestros, encabezados por la federación de La Paz, junto a la determinación de fabriles y otros sectores de continuar con la marcha, convergiendo con miles en las calles alentados por la solidaridad popular en la ciudad de la Paz, obligaron a la dirección de la COB a desenmascarar su servilismo ante el gobierno y la pusieron en evidencia ante miles de trabajadores y trabajadoras. Los brutales ataques de García Linera a la dirección del magisterio y al trotskismo, fueron rebatidos por la base que le dio un rotundo triunfo a URMA en las elecciones a la Federación de la Paz, lo que permite mantenerla como una expresión sindical independiente frente al oficialismo. Estos logros son un importante punto de apoyo no sólo para seguir la lucha por la satisfacción del conjunto de las demandas sectoriales del magisterio, sino también para las del conjunto del movimiento obrero y con una política correcta, permitirían levantar un polo por la independencia de clase de los trabajadores frente al MAS y cualquier otra corriente proburguesa.
Aprender del conflicto pasado: hace falta una política de frente único y democracia obrera para la lucha
El jueves 29 de abril en un ampliado de emergencia de la COB, convocado para intentar limar las contradicciones que venían ocasionando los conflictos de salud, magisterio y fabriles, la central se vio obligada a convocar a un paro nacional de 24 horas, el martes 4 de mayo. Ya a estas alturas quedaba claro que la división en la COB era profunda, que el 1 de mayo existirían dos marchas como finalmente sucedió y que era fundamental para pelear por el salario y el conjunto de las demandas de los trabajadores avanzar en una coordinación democrática de los sectores en lucha. Esta coordinación hubiera permitido facilitar el avance de la lucha por todas las demandas salariales, además de dificultar las maniobras traidoras de Montes, el PCB y compañía. Lamentablemente, los dirigentes de la Federación de maestros no tuvieron esta política.
¿Cómo nos preparamos para el próximo round?
El conflicto salarial, surgió desde el inicio no solo como un conflicto salarial que día a día adquiría cada vez más elementos antigubernamentales, sino que en su movilización los trabajadores identificaron como uno de sus enemigos a la burocracia sindical de Pedro Montes y todo el comité ejecutivo de la COB. Este estado de ánimo anti burocrático se fue extendiendo contra los respectivos entes matrices entre los sectores en lucha, como en el caso de fabriles contra la Confederación y al mismo nivel en el magisterio urbano. Pero para canalizar y desarrollar ese estado de ánimo anti burocrático y la disposición a la lucha, hace falta darle formas organizativas concretas desarrollando mecanismos que permitan incorporar a la lucha a nuevos y mas sectores de la base. Por ejemplo, cuando se entre al conflicto por la Ley de pensiones y diversas demandas sectoriales insatisfechas, cada escuela de las barriadas obreras y fabriles se podría convertir en centro de organización y coordinación de maestros, fabriles y otros sectores. Una de las demandas que diferenciaban a la Federación del magisterio paceño, del resto de los organismos sindicales en lucha era su demanda de un aumento salarial “ de acurdo al coste de la canasta familiar”. Esta demanda profundamente legitima, debemos conectarla con el resto de las tareas que hace falta para imponerla, es decir, hace falta explicar por todos los medios disponibles que la única forma de obtener esta canasta básica familiar es con medidas tales como impuestos a las grandes fortunas, nacionalización de empresas que saquean los recursos naturales y hacen fortunas como San Cristóbal, Sinchi Wayra, o las petroleras convertidas hoy en socias del estado, presentando así un programa de acción transicional al movimiento obrero. Necesitamos una explicación que demuestre que durante los años de gobierno de Evo Morales, la explotación de la fuerza de trabajo a aumentado geométricamente, llegando a tener un crecimiento del PBI anual del 3,8%, junto a reservas internacionales de varios miles de millones de dólares.
Finalizando, tenemos que decir que la ausencia de demandas de carácter político así como formas de organización que fortalezcan la lucha como es la coordinación y la organización desde abajo, impidió no solo la satisfacción plena de nuestra demandas sino que cristalice una oposición política obrera con programa propio y estrategia independiente frente al gobierno. La dirección del magisterio de La Paz tiene una gran responsabilidad en este sentido. Pero esa tarea, sigue estando planteada. Proponemos a los compañeros de URMA impulsar con otros sectores de fabriles, mineros, servicios, y demás sectores empezar a preparar un documento común para el congreso de la COB, que partiendo de la necesidad de pelear por la independencia de clase nos permita construir un poderoso bloque, incorporando nuevos y mas sectores de base, contra la burocracia sindical oficialista. Compañeros, ustedes tienen la palabra.